¡Cuidado! Errores que te pueden costar la Nacionalidad Española

Nacionalidad Española

Solicitar la nacionalidad española suele ser el último paso de una larga trayectoria personal y administrativa. Para quien ha vivido años en el país, implica dejar atrás la incertidumbre de los permisos temporales y acceder a derechos como el sufragio, la libre circulación dentro de la Unión Europea o la estabilidad jurídica plena. Aunque hoy en día el procedimiento se puede iniciar por vía telemática, no estamos ante un trámite menor. Cada año, miles de solicitudes son denegadas, inadmitidas o directamente archivadas por errores que podrían haberse evitado con una mínima preparación previa. Desde plazos mal contados hasta documentos caducados, pasando por descuidos o por no responder a tiempo un simple requerimiento administrativo.

Por eso, si estás pensando en iniciar el proceso o ya lo has empezado, conviene conocer bien en qué puntos suelen fallar los solicitantes. En este artículo te explicamos, paso a paso, cuáles son los errores más comunes al pedir la nacionalidad española por residencia y cómo puedes evitarlos desde el principio, sin perder tiempo ni recursos.

1. Calcular mal el tiempo de residencia legal y continuada

Uno de los primeros requisitos que marca el Código Civil es haber residido en España durante un tiempo determinado, de forma legal, continuada e inmediatamente anterior a la solicitud. Esto, que parece fácil de entender, se convierte en uno de los principales motivos de denegación.

El plazo general para obtener la residencia es de 10 años, pero existen casuísticas en las cuáles el plazo se reduce:

  • 5 años para personas con condición de refugiado.
  • 2 años para nacionales de países iberoamericanos, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Andorra o personas de origen sefardí.
  • 1 año en casos específicos, como ser cónyuge de español/a, haber nacido en territorio español, o haber estado bajo tutela de una institución española durante más de dos años.

Aquí viene el problema: no basta con haber tenido una residencia “vigente” durante ese tiempo. La residencia tiene que haber cumplido unos requisitos adicionales. En primer lugar debe haber sido legal (es decir, sin periodos de irregularidad), continuada (sin ausencias prolongadas del país) y justo anterior a la solicitud.

  • Error habitual: Hay personas que han salido de España más de seis meses seguidos o un año en total en los últimos diez años, o que han pasado de una estancia por estudios (que no computa) a una residencia sin contar bien desde cuándo empieza a contar el plazo legal.
  • ¿Cómo evitarlo?: solicita un certificado de residencia legal y continuada en tu oficina de extranjería, revisa tus entradas y salidas del país, y si tienes dudas, consulta antes de presentar la solicitud.

2. Subestimar los exámenes obligatorios: CCSE y DELE

Otro error muy habitual es pensar que los exámenes del Instituto Cervantes son un trámite sin importancia. Y no lo son. Hay personas que suspenden, y eso retrasa todo el proceso o impide directamente presentar la solicitud.

La normativa exige superar dos pruebas, salvo que estés exento por tu situación (por ejemplo, ser ciudadano de un país donde el castellano sea el idioma o personas que hayan cursado educación obligatoria en:

  • El examen CCSE (Conocimientos Constitucionales y Socioculturales de España), obligatorio para todos los solicitantes.
  • El examen DELE A2 de lengua española, obligatorio si no tienes el español como lengua materna.

El error más habitual que comete la gente es presentarse sin estudiar, con prisas o con nervios, y suspender uno o ambos exámenes. Para evitar estas situaciones, accede a los modelos oficiales en la web del Instituto Cervantes, haz simulacros, y no subestimes el nivel del A2 (aunque parezca básico, es exigente si llevas tiempo sin estudiar). 

Otro error frecuente respecto de este requisito es presentar la solicitud sin haberte presentado a los exámenes preceptivos y luego aportar el resultado. Por muy favorable que sea este, tu obligación consiste en tenerlo aprobado al momento de presentar tu nacionalidad por lo que este tipo de errores podrían acarrear una denegación.

3. Entregar documentación incompleta, incorrecta o caducada

Una de las causas más frecuentes de inadmisión de expedientes es no presentar todos los documentos exigidos o hacerlo con errores formales.

La solicitud de nacionalidad española requiere:

  • Pasaporte completo y en vigor.
  • Tarjeta de identidad de extranjero (TIE).
  • Certificado de empadronamiento actual y, en muchos casos, histórico.
  • Certificado de nacimiento del país de origen, legalizado o apostillado y traducido por traductor jurado si no está en español.
  • Certificado de antecedentes penales del país de origen, también legalizado/apostillado y traducido.
  • Justificante de pago de la tasa 790 código 026
  • Títulos que acrediten haber aprobado los exámenes DELE y CCSE, si no estás exento.
  • En algunos casos, certificado de matrimonio o sentencia de divorcio, vida laboral, nóminas o contratos, etc.

Entre los errores más frecuentes se encuentran: documentos caducados, faltantes, mal traducidos, o con datos contradictorios. Para evitarlos revisa la lista completa antes de iniciar el trámite, asegúrate de que todos los documentos tienen menos de tres meses de antigüedad (sobre todo los penales) y que están legalizados y traducidos conforme exige la normativa.

4. Tener antecedentes penales o policiales recientes

La legislación exige al solicitante de nacionalidad buena conducta cívica, y eso implica no tener antecedentes penales ni policiales relevantes. Incluso si se trata de un delito leve o ya cancelado, es muy probable que se valore negativamente si no han pasado años suficientes para demostrar un cambio de comportamiento.

  •  Error frecuente: presentar la solicitud poco después de haber cumplido una condena o sin haber cancelado los antecedentes
  •  Cómo evitarlo: si has tenido antecedentes, espera un periodo razonable (al menos dos o tres años) desde la cancelación para presentar la solicitud, y asegúrate de adjuntar el certificado limpio del Registro Central de Penados. Si has tenido antecedentes policiales, valora solicitar la eliminación del fichero correspondiente.

5. No pagar la tasa o no adjuntar el justificante

Aunque parezca un detalle menor, el impago o la falta del justificante del modelo 790-026 es un error frecuente, así como el pago con una tasa errónea. 

Consejo: Paga la tasa antes de subir la solicitud y guarda el justificante en PDF. Inclúyelo en el formulario como archivo adjunto y verifica en las páginas oficiales el monto exacto.

6. Olvidar consultar el expediente y responder a requerimientos

Una vez presentada la solicitud, el Ministerio de Justicia puede hacer requerimientos: pedir documentos adicionales, aclaraciones o nuevas pruebas. No responder a tiempo puede suponer la caducidad o el archivo del expediente.

Uno de los fallos más comunes es no revisar el estado de la solicitud en la sede electrónica, no actualizar la dirección postal o el correo electrónico, o no enterarse del requerimiento. Por ello, revisa regularmente tu expediente en la sede del Ministerio, activa  alertas por correo, y ten todos los documentos preparados por si te los solicitan de nuevo.

7. No hacer la jura en plazo tras la concesión

Si tu nacionalidad es concedida, no termina el procedimiento. Debes acudir al Registro Civil correspondiente y hacer la jura en un plazo máximo de 180 días naturales desde la notificación. Si no lo haces, la concesión caduca.

No dejes pasar los meses pensando que ya “está todo hecho”. Pide cita en cuanto se publique la resolución. Algunos registros tardan meses en darla, así que mejor anticiparse.

Recuerda que existe la opción de “hacer la jura” ante notario, lo que implica un coste adicional a tu solicitud pero que puede ahorrarte tiempo a la hora de obtener tu DNI y pasaporte español.

8. No contar con asesoramiento profesional

Hay casos donde no hace falta abogado, pero en muchos otros, la ayuda profesional es determinante: si tienes antecedentes, si tu situación administrativa ha sido irregular, si has recibido una denegación previa o si tu documentación proviene de un país donde conseguirla es complicado o porque simplemente, no tienes claro por dónde empezar.

Un abogado especializado puede revisar tu documentación, anticipar posibles problemas, preparar recursos si es necesario y hacer un seguimiento continuo del expediente.

 

En conclusión, solicitar la nacionalidad española no es complicado, pero sí requiere precisión y conocimiento de los requisitos legales. Los errores más frecuentes —residencia mal calculada, documentación incompleta, certificados caducados, antecedentes no cancelados o exámenes suspendidos— se pueden evitar si te tomas el trámite en serio desde el principio.

La nacionalidad española es un derecho que se puede conseguir, pero también es un proceso jurídico que exige rigor. Desde nuestro despacho, te ayudamos a prepararlo todo para que no pierdas el tiempo ni te lleves sorpresas. Revisamos tu caso, resolvemos tus dudas y presentamos tu expediente con todas las garantías.